La quiebra de Chrysler es culpa de un pequeño grupo de especuladores

La quiebra de Chrysler es culpa de un pequeño grupo de especuladores



Lo dijo Barack Obama, quien confirmó que la compañía pedirá la protección por bancarrota para avanzar en un acuerdo con la automotriz italiana

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció este jueves que Chrysler tendrá 30 días más para formalizar una alianza con Fiat, tras rechazar el plan de reesctructuración que presentó la tercera compañía automotriz norteamericana.


"Hoy me agrada informar que Chrsyler y fiat han formado una alianza, que va a salvar mas de 35.000 empleos", dijo el mandatario en una conferencia de prensa.

Obama destacó que "si Chrysler se une a Fiat, quizá podría tener un nuevo futuro". "Después de consultar a mi grupo de expertos, decidí darles a las dos firmas 30 días para llegar a un acuerdo, en un plan que proteja empleos y el dinero de los ciudadanos", dijo el mandatario.

Sin embargo, el líder demócrata criticó con firmeza a la fabricante de autos estadounidense por haberse movido "demasiado lentamente".

"Diseñaron autos que no eran populares ni eficientes, que los hizo menos competitivos, eso nos llevo a esta situación", señaló.

Este jueves vencía el plazo que el Gobierno norteamericano le había dado para reestructurarse al fabricante estadounidense Chrysler, uno de los tres gigantes de Detroit, inmerso en la peor crisis del sector de las cuatro ruedas desde la II Guerra Mundial.

En su discurso, Obama sostuvo que "no podemos mantener la empresa con dinero de los contribuyentes" y justificó su rechazo al primer plan de reestructuración que presento la compañía.

En este sentido, aseguró que su trabajo es que ese dinero "se invierta en solucionares reales y que hagan que Chrsyler sea mas competitivo, pero todavía hay obstáculos que se deben superar, accionistas privados, proveedores y sindicatos han acordado hacer grandes sacrificios".

Durante una declaración desde la Casa Blanca, el presidente estadounidense explicó con duras palabras que, a pesar de que Chrysler ha cumplido con los requisitos impuestos por el Gobierno estadounidense hace un mes, la empresa se declarará en quiebra por culpa de un "pequeño grupo de especuladores".

Obama se refirió a un reducido grupo de fondos de inversión que se negó aceptar esta madrugada un acuerdo para canjear la deuda de Chrysler, estimada en 6.900 millones de dólares, por unos 2.250 millones de dólares en efectivo.

Aunque un consorcio de bancos, que son tenedores de un 70 por ciento de esa deuda, aceptó el acuerdo, el rechazo de los fondos de inversión que ostentan el 30 por ciento restante obligará a Chrysler a tener que declararse en quiebra.

Esto supondrá que aunque Chrysler seguirá operando, todas sus decisiones serán supervisadas por un juez, quien tendrá que equilibrar sus decisiones para proteger tanto a la empresa como los derechos de sus acreedores.

Obama reveló durante su intervención que algunos de estos acreedores "exigieron el doble" que lo solicitado por otros acreedores y esperaban "que todos hicieran sacrificios, mientras ellos no hacían ninguno". Además añadió que el proceso de quiebra será "rápido y eficiente, esta diseñado para lidiar con esos que se oponen y será controlado".

Hoy se acababa el plazo dado por Obama para que Chrysler reestructure su deuda, cifrada en 6.900 millones de dólares, firmara una alianza con Fiat y llegara a un acuerdo con sus trabajadores para reducir los costes laborales. No puedo ser.

Las negociaciones entre el Tesoro y el consorcio de 46 bancos y fondos de inversión sobre la deuda de Chrysler se rompieron a primeras horas de la madrugada de hoy, después de que algunos acreedores rechazasen la última oferta del Gobierno. Adelantaba el periódico Free Press de Detroit que el Tesoro ofreció canjear los 6.900 millones de dólares de deuda por 2.250 millones de dólares en efectivo.

Los empleados de Chrysler ratificaron ayer por la noche por amplia mayoría el acuerdo alcanzado entre la empresa y el sindicato United Auto Workers (UAW) para reducir las responsabilidades financieras laborales.

La nueva empresa estará bajo control del sindicato UAW, que tendrá un 55 por ciento del accionariado. Fiat tendrá al menos un 35 por ciento, el Gobierno estadounidense un 8 por ciento y Canadá un 2 por ciento.

Los dos gobiernos han proporcionado miles de millones de dólares en ayudas a Chrysler para que siga funcionando y mantendrán su financiación al fabricante en los próximos meses durante el proceso de reestructuración. El actual propietario de Chrysler, el fondo de inversiones Cerberus, no recibirá ninguna participación.

El pedido de la empresa
El fabricante de automóviles estadounidense Chrysler presentó el jueves en una corte de Nueva York la bancarrota, de la que espera salir en 30 a 60 días como una empresa más pequeña en una sociedad con la automotriz italiana Fiat. La empresa dijo que además presentó una solicitud para que se apruebe una alianza con Fiat y la venta de los activos a una nueva empresa.

La mayoría de las operaciones de manufacturas de la compañía se suspenderá temporalmente a partir del 4 de mayo. Chrysler informó que sus plantas en Canadá, México y otros países fuera de Estados Unidos no son parte de la presentación de la bancarrota.

Robert Nardelli, presidente ejecutivo de Chrysler, dejará la empresa una vez que concluya la reestructuración y se cierre la alianza con Fiat

Publicado por Forex


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